sábado, 24 de septiembre de 2011

Expo Hotel Barcelona - Opinión - Valla atraco

Hemos estado en este hotel el fin de semana del 19 al 20 de Marzo. El motivo de la visita a Barcelona era ir a ver el fútbol, por eso buscábamos un hotel bien comunicado con el aeropuerto y lineas de metro, y que no fuera excesivamente caro ya que sólo íbamos a pasar la noche. Después de buscar sin éxito vimos este hotel que se ofertaba como un cuatro estrellas céntrico por 84 euros la noche (que ya nos pareció caro pero bueno ya no había tiempo de buscar más).
A la llegada no defraudaba, tiene una gran puerta giratoria y pasamos a recepción. Una decoración modernista, sin grandes detalles a resaltar pero buena impresión. De momento el personal muy atento nos recibió, nos dió las llaves y nos informó de una oferta para desayunar por 20 euros, y nos dieron una invitación para tomarnos una copa de bienvenida en el Bar del Hotel. Al entrar a la habitación el ambiente cambió de golpe, parecía que estábamos en otro hotel, las paredes amarillo gastado con un gotelé que tira para atrás, las cortinas y la colcha de un estampado azul súper anticuado, el armario pintado a mano de pintura negra. Un cuadro horrible en la pared y un espejo para rellenar otra pared. La televisión más vieja no la busques que no la vais a encontrar, había dos lamparillas a los lados de la cama que las teníamos que encender y apagar girando las bombillas, alucinante.
Bueno no le dimos la mayor importancia aunque nos decepcionó lo que habíamos pagado por esto, lo mejor fue a la hora de dormir. Cuando acababa de dormirme sería las 1 de la madrugada, oí un fuerte ruido y me desperté sobresaltada, eran los vecinos de habitación contigua que pusieron la televisión con música a toda pastilla, parecía que estaban dentro de mi habitación, luego se pusieron a hablar con mucha gente al teléfono y a dar golpes en la barandilla de la terraza, y a reír fuerte, mi marido y yo estábamos asustados de los golpes y el escándalo. A la hora o así ya se callaron y pudimos dormir.
Y ya rematamos la estancia cuando nos estamos duchando y aparece un guardia de seguridad aporreandonos la puerta, abro y me dice que tenemos fuego en la habitación, le digo que no, y me dice que entonce lo que hay es humo, le vuelvo a decir que allí no había nada, y por último me dice que vapor, digo Sí de eso si que hay ya que nos estamos duchando, y me dice que ha saltado la alarma de incendio en el hotel, casi me muero de la vergüenza. Al cerrar la puerta se oía a la gente preguntar que pasaba y el guardia contándoselo a todo el mundo. Vamos lo más grande que me ha pasado en un hotel. Y eso que la habitación era para fumadores ( que no fumamos pero nos la asignaron así), no te digo nada si llegamos a encender un cigarro.
En conclusión, una experiencia para olvidar, no os lo recomiendo para nada, seguro que hay en Barcelona muchos hoteles mejor y más barato que éste.  

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