martes, 11 de octubre de 2011

Alain Afflelou - Opinión - Publicidad engañosa

Ultimamente la campaña de Afflelou de comprarte dos pares de gafas al precio de un par, ha cambiado sustancialmente, aunque me imagino que al final va a seguir siendo el mismo cuento que era hasta ahora. En los anuncios nuevos promocionan que por la compra de tus gafas puedes llevarte otras nuevas para otra persona, ó en su defecto, una tarjeta regalo por el valor de lo que te hayas gastado en tus gafas. Si realmente fuera asi estaría bien la oferta. Pero en vista de mi anterior experiencia con esta cadena de opticas, no me fio ni un pelo de esta nueva promoción, aparentemente mejor que la anterior.


En mi casa todos llevamos gafas. Yo y mis hijos somos miopes, y mi marido, el único que hasta ahora se había salvado de tener que llevar gafas, con la edad ha llegado a necesitarlas para ver de cerca. Mis dos hijo mayores tienen muy pocas dioptrías, asi que solo las usan para estudiar, ir al cine y poco más. Pero el pequeño y yo no vemos un burro a tres pasos, por lo que tenemos que andar siempre con ellas. Mi hijo se ha pasado a las lentillas, pero alterna su uso con el de las gafas, pues las lentes de contacto le cansan bastante los ojos. Asi que con este panorama os podéis imaginar el dineral que nos dejamos entre todos en oculistas y opticas.


Cuando Afflelou sacó la oferta del dos por uno, hace ya bastantes años, yo estaba justamente pensando en cambiar las gafas. Tenemos una optica en nuestro pueblo de la que hemos sido clientes toda la vida, y me daba bastante apuro no comprarmelas alli, pero en vista de una oferta tan golosa, me decidí, pensando en que a mi hijo pequeño también le vendría bien cambiar las suyas, y creyendo que el 2 por uno contemplaría la posibilidad de comprar unas para mi y otras para él, me decidí a aprovechar esta promoción. Por desgracia no era así, y lo único que conseguí fué gastarme un dineral en mis gafas y traerme otras de regalo que ni me gustan ni me he arreglado nunca con ellas.


En mi pueblo no hay nnguna tienda de estas, asi que para más colmo, tuvimos que desplazarnos 150 kilómetros hasta encontrar una. Nada más entrar los tres ( mi marido, mi hijo y yo ), la impresión fué magnífica, pues había gafas muy bonitas y de todos los precios. Nuestro primer error fué el de no preguntar en que consistía realmente la oferta que habíamos visto por televisión. Asi que simplemente nos pusimos a elegir las que serían mis nuevas gafas. Me costó escoger montura, de tantas que me dieron a probar, pero fianlmente me decanté por unas de Dolce & Gabanna que me encantaron ,y que costaban un huevo de avión y parte del otro. Pero pensando en que me iba a llevar otras gratis para mi hijo, pensé que mercía la pena la inversión. Cuando elegí los cristales, lo hice con las mismas carazterísticas que los que tenían mi viejas gafas : extrafinos, irrompibles, de los que no se rallan y anti reflejos. Osea, un pastón. Al final la broma me costó másde 300 euros.No importaba, me iba a llevar dos pares de gafas , unas de ellas buenísimas para mi y otras para mi hijo. Ja-ja.


Tras dármela de super-finolis le digo a la chica que ahora quiero aprovechar laoferta del dos por uno , comprando unas gafas para mi chico. Ah, no, eso no podía ser, laofertaselimitaba a darme unas gafas con la misma graduación que el primer par, es decir, otras gafas para mi. Mi gozo en un pozo. Yo no necesitaba otras gafas, pero claro, ya me había enamorado de las gafas que había elegido, y mi marido me convenció para que escogiera otras para mi de otro diseño y color, para poder intercambiarlas y no andar siempre con las mismas. Ahi vino el segundo chasco. Las monturas que podías elegir estaban en un solo estante, en una esquina de la tienda, y, por supuesto eran de una calidad muy inferior a las que yo había escogido, y, ni que decir tiene que mucho más feas. Ganas me daban de dejarles todo alli, y marcharme sin comprar nada. Al final , bajo el nuevo consejo de mi marido que me dijo que me valdrían para llevar de repuesto en el coche ( mucha gente no sabe que es obligatorio el llevarlas) pues me decidí a escoger unas. Las primeras que había escogido eran unas gafas de estructura metálica con patillas de pasta , en color negro, asi que mis segundas gafas las escogí en un tono berenjena, de pasta pero muy delgaditas.


Finalmente, no solo tuve que escoger otras gafas que no necesitaba, sino que además tuve que pagar más de 90 euros por ellas, pues la montura era gratis, pero los cristales me los daban con mi graduación pero los básicos, sin nigún tipo de extras. Asi que si quería que no fuesen dos culos de botella que se me rallasen a la primera ,ó se me llenaran de reflejos, debía pagar y callar. Aún me pregunto a veces porque me las traje. Debería haberme marchado sin nada. Ya sé que elerrorfué nuestro por no preguntar primero en que consistía exactamente la oferta, pero la verdad esque pecamos de ingenuos y nos dejamos llevar por la engañosa publicidad que habíamos visto en la televisión.


Tengo que reconocer que mis gafas me han dado muy buen resultado. No he tenido nunca unas tan buenas. Jamás se me han estirado las patillas, ni deformado por el uso, a pesar de que muchas veces me quedo dormida con ellas puestas, cosa que acaba torciendolas muy fácilmente. Las otras, las baratas, tal como sugirió mi marido, las tengo de reserva en el coche, y solo las uso cuando voy a la playa,para no rallar las mias con la arena.


Asi que mi conclusión es que si queréis compraros unas buenas gafas, esta optica tiene para dar y tomar, y a todos los precios. Pero si a lo que vais es a por el ofertón del año, os aconsejo que primero os informéis bien de que es lo que ofrecen. Tal vez ahora con la tarjeta regalo merezca más la pena comprar allí, pero a mi me da que han encontrado una nueva forma de dárnosla con queso.  0 

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